Medina azahara, la ciudad brillante
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Medina Azahara, la ciudad brillante

Hoy nos encontramos recorriendo una de nuestras comunidades favoritas, Andalucía. Concretamente, al pie de Sierra Morena visitando los restos de una ciudad que estuvo destinada a convertirse en la capital del Califato Omeya en Occidente. Abd al-Rahman III, primer califa de al-Ándalus, mandó construir la ciudad para plasmar en ella su poder y riqueza, aunque según cuenta la leyenda, ¿por una historia de amor? Así es como nace la preciosa e increíble ciudad de Medina Azahara. ¡Bienvenidos a la ciudad brillante!

👉 Historia

 

En torno al año 750, la dinastía Omeya es derrotada por los abasíes, pasando a ser los soberanos del Califato de Damasco. El único superviviente Omeya, Abderraman I, consigue escapar y se traslada a Al-Ándalus proclamando el Emirato de Córdoba independiente de Bagdad. En el año 929, con la llegada de Abderramán III al poder, se consigue acabar con las revueltas internas del Emirato, convirtiéndose esta etapa en la de mayor esplendor político, social y económico de Al-Ándalus

 

Medina Azahara
Medina Azahara

 

Córdoba se convirtió en la ciudad de mayor esplendor de la España musulmana y en la más avanzada de Europa. Abderramán III se autoproclamó califa, creando el califato de Córdoba y consiguiendo alzarse al mismo nivel del Califato de Bagdad. El hecho de proclamarse califa es de gran trascendencia ya que el emir es un alto cargo militar o político que posee autoridad real o ceremonial, mientras que el califa es el que concentra todos los poderes políticos, militares y religiosos, siendo el delegado o sucesor de Mahoma. Algo así como un portavoz de la divinidad.




El califato se regía desde el Alcázar Andalusí, situado frente a la Gran Mezquita Aljama (la Mezquita de Córdoba en su época musulmana). Sin embargo, Abderramán II con su gran ambición por renovar la imagen del califato a algo aún más poderoso, se propuso construir una nueva ciudad. De este modo, se reflejaría todo su poder y autoridad, fijando la administración y poder del estado en un único lugar, en Madinat al-Zahra o Medina Azahara.

Alrededor del año 936 dio comienzo la construcción de la ciudad palatina, que se demoró más de 40 años recayendo en el heredero del califato Al-Hakam II. En el 940 se comenzó a construir los edificios más importantes, se trasladó la corte en el 945 y un año más tarde, se pavimentó el camino a Córdoba. El grueso de las instituciones fueron trasladadas en el 947, incluyendo la Casa de la Moneda o Ceca. Rodeados de lujos e increíbles edificios, la vida se desarrollaba en la ciudad recibiendo a las más importantes comitivas, quedando totalmente deslumbrados por los cambios de luz y destellos con los que eran recibidos.

 

Ruinas Medina Azahara
Medina Azahara actualmente

 

 

En menos de 100 años, la ciudad fue abandonada y completamente destruida tras ser saqueada e incendiada en la guerra civil de los bereberes. Más tarde, se empleó como cantera para obtener los ricos materiales y así, desarrollar la ciudad de Córdoba y edificios colindantes. Medina Azahara quedó en el olvido hasta su redescubrimiento durante el reinado de Alfonso XIII.

 

 

👉 Medina Azahara: la ciudad

 

Ya que conoces un poco del contexto histórico de la ciudad, podemos dividirla en dos partes. Con el motivo de la visita, le vamos a incluir una tercera parte que es el actual museo y centro de visitantes. Medina Azahara se dividía en dos secciones bien diferenciadas: la Medina o ciudad, y la Alcazaba, donde residía el poder militar.

 

 

 

La Medina

 

Dado la posición estratégica en la que se encuentra la ciudad, se  constituye en un sistema de terrazas, concretamente en tres a diferentes alturas. La primera y más baja, también la más extensa, está destinada a la población más humilde y clase obrera. Era una zona cercana a las murallas que rodeaban la Medina y por ello, las más expuestas a los posibles ataques de los invasores. En esta terraza se situaban los mercados y la mezquita. La disposición de las calles era muy laberíntica con la intención de que los que visitaran Medina Azahara nunca pudieran acordarse de cómo llegar a los edificios más importantes. 

 

Vistas desde terraza superior
Vistas desde terraza superior

 

 

En la segunda y tercera terraza se encontraban las viviendas de altos cargos de la ciudad y gente de un rango social alto. Cuanto más cercano se estuviese de la Alcazaba, mayor estatus social se poseía. En esta sección encontramos varios de los edificios singulares de Medina Azahara como la Casa de Ya´far (un visir), la Casa del Heredero o la Casa Real.

 

Terraza superior Medina Azahara
Terraza superior Medina Azahara

 

 

Alcazaba de Medina Azahara

 

La alcazaba era la fortaleza militar que albergaba todo el poder. Estaba protegida por un sistema de callejones y dobles compuertas que conseguían desorientar por completo a todo el que las atravesaba. El acceso se realiza a través de estrechas y laberínticas calles con multitud de giros. El sistema de puertas consistía en una primera compuerta, un espacio de espera y otra compuerta. Ambas eran custodiadas por guardias, quienes decidían cuánto tiempo debían esperar aquellos que quisieran cruzar. Podrían esperar horas o incluso días con el fin de que nunca pudieran recordar como accedieron hasta ese punto, y que perdiesen la noción del tiempo.

 

Puerta de acceso Medina Azahra
Puertas de acceso de servicio

 

 

Por si fuera poco todo el sistema defensivo, en el centro de la ciudad se encontraba un gran cuartel militar y unas caballerizas desde el cuál se podía llegar en poco tiempo a cualquier zona, junto con guardias destinados en las murallas, torres de vigilancia y patrullas. No nos queremos imaginar la difícil tarea que tenía que ser invadir Medina Azahara. 

 

Camaretas soldados
Camaretas de los soldados

 

 

Hoy en día sólo se conserva, visible para el visitante, una pequeña parte del gran complejo de Medina Azahara. Os compartimos un mapa descargable para que podáis haceros a la idea de la distribución de los edificios más importantes y entendáis el itinerario de visita.

 

 

 

Nuestra visita

 

Nosotros escogimos hacer la visita con un tour gratuito de Civitatis, aunque nos quedamos con las ganas de hacer la visita guiada nocturna. Ya para la próxima vez. Fuimos en nuestro coche personal y quedamos directamente frente al centro de visitantes. Tuvimos la gran suerte de ser sólo 5 personas, nosotros dos y tres personas más. Prácticamente, la guía sólo para nosotros. Iniciamos el recorrido en el museo, donde nos hicieron una pequeña introducción sobre el yacimiento. María José, nos puso en contexto de la situación histórica de la época y, una vez visto el centro, fuimos al autobús y subimos a Medina Azahara, ahora sí, empieza lo bueno.




Puerta Norte

 

Nuestro recorrido comenzó en la puerta norte, acceso principal empleado para las personas llegadas desde Córdoba. Este acceso se encontraba custodiado por una torre defensiva y un cuerpo de guardia. Estaba destinado a la entrada de mercancías y suministros para la ciudad. La entrada es en forma de codo y a través de una rampa se accedía a las viviendas superiores y al Conjunto Basilical.

 

Camino a Córdoba
Acceso desde Córdoba

 

 

Conjunto Basilical Superior

 

También conocido como Sala de los Visires, es uno de los edificios mejor conservados y que más destacan a día de hoy. En su día fue un gran salón de cinco naves destinado a recibir a los más grandes comerciantes, autoridades y embajadas por el Califa. Estaba franqueado por una serie de habitaciones para alojar a visitantes y recibirlos con toda clase de lujos, para demostrar poder y abundancia. En su interior encontramos los conocidos arcos del califato Omeya de Córdoba, siendo similares a los de la Mezquita – Catedral.

 

 

 

En este espacio se pueden apreciar los elementos originales y los que han sido restaurados, en la foto de debajo os enseñamos la marca (R) que aparece. Justo frente la entrada principal del gran salón, se encontraba una gran plaza.

 

Capitel restaurado
Capitel restaurado

 

 

Viviendas superiores

 

Estas casas se encontraban rodeando grandes patios centrales. Estaban destinadas al alojamiento de los empleados de las diferentes casas señoriales. Algunas de ellas estaban junto a un Hammam (baño árabe), del que se cree por su tamaño que debía ser de uso privado del Califa. Se piensa que en la zona aún no excavada existen unos baños más grandes destinados al resto de la ciudad. 

 

Hammam Medina Azahara
Hammam Medina Azahara

 

 

Cuerpo de Guardia

 

Justo en la zona central de la ciudad, como antes hemos mencionado, encontramos el cuerpo de guardia. Este edificio vigilaba la entrada a las viviendas nobles y zona sur de la ciudad. Esta zona sufrió varios cambios, siendo el más notorio la construcción de una galería superior. En su parte inferior se pueden apreciar las diferentes celdas de los soldados.

 

Cuerpo de Guardia de Medina Azahara
Cuerpo de Guardia de Medina Azahara

 




Caballerizas

 

Este espacio estaba destinado a alojar los caballos del personal del cuerpo de guardia, de visires y de altos rangos. Se llegaron a alojar hasta 36 caballos y destaca en su interior un pilón para que bebieran los animales, reutilizando un antiguo sarcófago romano. Se tiene la creencia que en su piso superior estaba dotado con un pequeño pajar y estaba franqueado por una torre de vigilancia en una de sus esquinas.

 

 

 

Gran Pórtico y calle en rampa

 

El gran pórtico del Alcázar era un símbolo del poder califal y estaba destinado a recibir a grandes personalidades. Formada por 17 arcos, hoy en día se pueden apreciar cuatro y alguno caído en el suelo. Esta puerta monumental daba acceso a una estrecha y oscura calle por la que los visitantes accedían hasta el Edificio Basilical Superior.

 

Gran pórtico
Gran pórtico

 

 

Todo esto formaba parte del la estrategia que seguían en Medina Azahara. Imagínate ser un extranjero llegado a tierras desconocidas, donde te reciben con honores militares, una ciudad que deslumbra desde lo lejos, y lo primero que hacen es introducirte escoltado por guardias a través de oscuras y estrechas calles rodeado de la gente humilde de la ciudad. Esto se hacía para desconcertar a los llegados y demostrar que en Medina Azahara no tenían ningún poder, quedando totalmente a la voluntad del califa.

 

 

 

Justo delante de la puerta se situaba la Plaza de Armas, lugar destinado para pasar revisión a las tropas, para el entrenamiento de las mismas y los grandes desfiles militares observados por el califa desde lo alto.

 

 

Viviendas de Servicio

 

Situado en la zona cercana a las viviendas nobles y de la Basílica superior, se encontraban las viviendas donde residían los sirvientes. Hoy en día se puede apreciar el horno de ladrillo rojo en el que se cocinaba. Destaca lo pequeño que es el espacio para la cantidad de sirvientes que allí podrían residir, además de estar situado al lado de un horno. Menudo calor debían de soportar durante los duros veranos cordobeses…

 

Viviendas del servicio
Horno de Medina Azahara

 

Casa de Ya´far

 

El gran pórtico de entrada de la Casa de Ya´far es otro de los edificios más reconocidos de Medina Azahara. Esta vivienda estaba destinada como residencia del primer ministro (visir) Ya´far ibn Abd al-Rahman, encargado de las obras de la ciudad, concretamente de la ampliación de la Mezquita de Córdoba y las obras del pabellón central de Medina Azahara.

 

Fachada Casa Ya´far
Casa Ya´far

 

 

Tras cruzar sus tres arcos de herradura, se llegaba a un patio que dividía la vivienda en tres espacios: la zona norte destinada al servicio, la zona sur para recibir a las diferentes autoridades, y al este una zona privada. Todo ello estaba separado por diferentes patios, a modo que dificultaba el acceso a personas no deseadas y evitaba posibles amenazas.

 

 

 

Destacan los mármoles violáceos, la pila central, y los restos de las pinturas originales de las paredes de las habitaciones.

 



 

Casa de la Alberca

 

La Casa de la Alberca es también conocida como Casa del heredero o Casa del Príncipe, y sí, ya habréis descubierto quién residía ahí. En su fachada presidían tres arcos de medio punto que se abrían a un patio central con una gran alberca, y rodeado por las diferentes estancias de la vivienda. No es visitable y nos tuvimos que conformar con verlo de lejos.

 

 

 

Casa Real – Dar al-Mulk

 

La Casa Real se sitúa en la parte más alta y protegida del Alcázar y servía como residencia del califa. Desde el mirador de su vivienda, el califa podía observar toda su ciudad. Junto con el salón rico, forma parte de las construcciones más lujosas y ostentosas de Medina Azahara. Esta casa fue saqueada y destruida tras el año 906 y pese a ello, se conservan diferentes atauriques en sus muros y la solería de barro cocido.

 

Vivienda del Califa
Vivienda del Califa

 

 

La vivienda del califa se puede apreciar en la foto, justo entre el gran edificio amarillo (contemporáneo) y la Casa del Heredero. Se ven unos arcos junto con gruesos muros.

 

 

Salón Rico

 

El Salón Rico era el espacio destinado a recibir a los altos funcionarios por el Califa. La sala totalmente a oscuras, estaba decorada con grandes arcos, pinturas rojas con adornos dorados y reflejos plateados para que al abrir la puerta, los visitantes quedaran totalmente deslumbrados. Ahí se encontraba Abderramán III, que para parecer más alto, les recibía siempre tumbado. Esta sala se encuentra en restauración y no se tiene fecha de reapertura. Lamentablemente no pudimos visitarla.

 

Salón Rico Medina Azahara
Salón Rico 2007

 

 

Mezquita Aljama

 

La Mezquita Aljama de Medina Azahara se encuentra extramuros de la ciudad. Situada al este del Jardín Alto y a diferencia de la Mezquita de Córdoba, esta sí se encontraba orientada a la Meca.

 




 

Patio de los Pilares

 

Se encuentra muy cercano a la Casa del Heredero pero no se sabe cual fue su función. Se cree que debió ser alguna vivienda muy importante dado la tan privilegiada zona en la que se encuentra, y por su estructura un gran patio central en el que se distribuían las distintas habitaciones.

 

Patio de los Pilares
Patio de los Pilares

 

 

Centro de visitantes

 

Como os mencionábamos antes, la visita comienza en el centro de visitantes. Aquí adquiriréis las entradas al complejo, las validaréis y podréis coger el bus lanzadera para subir al yacimiento. Dentro hay servicios, una tienda, y sobre todo, fuentes con agua fría muy aconsejables para los meses de verano que hace mucho calor.

 

 

 

En el centro se muestra un vídeo en el que se recrea el modo de vida y los edificios de Medina Azahara. Es el mismo video que adjuntamos debajo de este párrafo. A continuación, hay un museo en el que nos enseñan diferentes piezas extraídas del yacimiento, piezas de diferentes épocas, así como maquetas de la ciudad. Otra parte que nos gustó fue una sección del pasillo con grandes ventanales donde se ve cómo los arqueólogos estudian multitud de fragmentos y piezas para reconstruir mosaicos, arcos, columnas y edificios. Una pasada los miles de trozos que debe haber. ¡¡Menudo trabajo!!

 

 

 

Leyenda de Medina Azahara

 

Cuenta la leyenda, que el poderoso Abd al-Rahman III se enamoró de una joven llamada Azahara, una esclava traída de tierras norteñas que residía en Granada. Esta chica fue regalada como esclava por su abuelo y pronto se convirtió en su doncella favorita. Tras quedarse profundamente enamorado de tan bella joven, ordenó a los mejores arquitectos y artesanos la construcción de la mejor y más bonita de las ciudades, la ciudad Palatina de Medina Azahara. No escatimó en gastos y se usaron los mejores materiales, con toda clase de adornos y se sembraron los más preciosos jardines. Tras su construcción, la ciudad se llamó Azahara en honor a la bella joven. Pero todo este trabajo no sirvió para nada, pues Azahara estaba triste y añoraba los paisajes blancos de sus tierras. 

 

El califa preguntó que cual era el problema, si vivía en la mejor de las ciudades, con grandes jardines con flores traídas de todas partes del mundo y un mobiliario único e inmejorable. La respuesta fue «no puedes remediarlo, echo de menos la nieve de Sierra Nevada«. Él contestó «yo haré que nieve por ti en Córdoba«. Se ordenó talar el Monte Negro que no gustaba a Azahara, y la plantación de miles de almendros traídos de tierras murcianas muy juntos entre ellos. Así, cada primavera cuando las flores blancas del almendro caían al suelo, la nieve llegaba a Córdoba. La joven Azahara nunca más volvió a llorar y vivió profundamente enamorada de Abd al-Rahman.

 

Almendros en flor
Almendros en flor

 

 

👉 Cómo llegar a Medina Azahara

 

Medina Azahara se encuentra en la la provincia de Córdoba, Andalucía. Se sitúa a escasos kilómetros de Córdoba capital y para llegar en nuestro vehículo personal deberemos emplear la carretera A-431 de Palma del Río, hasta ver el cartel de Madinat al-Zahra. Allí hay un amplio parking gratuito en el centro de visitantes, por lo que no debería ser ningún problema el aparcar. Para llegar al conjunto histórico es necesario utilizar un autobús lanzadera que recorre unos 2 kilómetros. Tiene un coste de 2,50€ y pasa cada 20 minutos.

 

 

 

Otra de las opciones es en transporte público mediante un autobús que sale desde Avenida Alcázar (lado del río) desde Córdoba. De martes a domingo a las 11:00. En los meses de verano se añade el horario de 16:30. El autobús da un plazo de dos horas y media para realizar la visita. Es imprescindible reservar mínimo el día de antes en la oficina de turismo y tiene un coste de 8,50€ ida y vuelta.

 

También se puede reservar través de Civitatis, quien ofrece visitas guiadas con o sin transporte desde Córdoba. Puedes entrar en este enlace para ver entre qué opciones puedes escoger para tu próxima visita.

 

 

 

👉 Horarios y precios

 

Horario de apertura:

 

  • 1 de enero a 31 de marzo, 9:00 a 18:00 domingos y festivos hasta las 15:00.
  • 1 de abril a 15 de junio, 9:00 a 19:00 domingos y festivos hasta las 15:00
  • 16 de junio a 15 de septiembre, 9:00 a 15:00
  • 16 de septiembre a 31 de diciembre, 9:00 a 18:00 domingos y festivos hasta las 15:00

 

Los lunes cerrado siempre.

 

En horario nocturno el  museo permanece cerrado y solo abre el parking. Los horario de las visitas nocturnas son:

 

  • 1 a 30 de junio, viernes y sábados de 20:00 a 22:00
  • 1 de julio a 15 de septiembre, martes a sábados de 20:00 a 24:00

 

 

Entradas Medina Azahara

 

  • Entrada de Medina Azahara: Gratis ciudadanos Unión Europea, resto 1,50€
  • Bus lanzadera: 2.50€, niños de 5 – 12 años 1,50€
  • Bus diario a Medina Azahara (incluido bus lanzadera): 10€, niños de 5 – 12 años 5€

 

Ahora que conoces Medina Azahara, quizás te interese indagar en más en otros monumentos árabes en la península. Te dejamos nuestros favoritos: la Alhambra de Granada, la gran Mezquita de Córdoba, el Palacio de la Aljafería de Zaragoza, o la Fortaleza Califal de Gormaz.

 

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